El debate sobre el impacto de la pornografía en la infancia y adolescencia se ha convertido en una preocupación central tanto para familias, como para educadores, políticos y legisladores. El último informe de la Children’s Commissioner for England, una entidad del gobierno de Reino Unido que busca promover y proteger los derechos de los niños en Inglaterra, titulado Sex is kind of broken now (2025), (El sexo está algo roto ahora) ofrece un panorama actual sobre cómo los niños y adolescentes están accediendo a la pornografía de forma accidental, a edades cada vez más tempranas y cómo esto influye en su visión de la sexualidad.
Según el informe, 7 de cada 10 jóvenes de entre 16 y 21 años vieron pornografía antes de los 18, y más de una cuarta parte la encontró antes de cumplir los 11 años. La edad promedio de primer contacto sigue siendo los 13, pero lo más alarmante es que algunos reconocen haberla visto desde los 6 años o menos.
Las redes sociales, principal fuente de exposición accidental
El informe describe una realidad preocupante. El acceso no suele ser intencional, la mayoría de los niños no buscan la pornografía, simplemente la encuentran por accidente mientras usan redes sociales o apps comunes, a una edad muy temprana. 6 de cada 10 jóvenes afirman haberse topado con contenido pornográfico por accidente en redes sociales.
X (antes Twitter) se ha convertido en la puerta de entrada principal, desplazando a los sitios pornográficos tradicionales, ya que 45% de los encuestados afirmó haber accedido a contenido pornográfico a través de esta red social, 29% a través de Snapchat, 22% y 17% a través de Instagram y Tik Tok respectivamente, Whatsapp y Facebook representan el 15% y 10% y Roblox un 3%.
Contenido violento y dañino
El tipo de material al que acceden los menores preocupa aún más. Según el informe británico, gran parte de la pornografía encontrada por los menores de edad en internet incluye violencia o degradación:
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58% escenas de estrangulamiento.
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44% sexo con una persona inconsciente o mientras dormía.
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36% actos no consensuados, con resistencia explícita, o violaciones.
Este tipo de contenidos no solo distorsiona la idea de lo que es el sexo, sino que además normaliza la violencia como parte de las relaciones íntimas.
El informe revela un vínculo directo entre la exposición a la pornografía y creencias problemáticas sobre el consentimiento. Muchos jóvenes que consumieron pornografía creen que las chicas “pueden decir que no al principio, pero luego se les puede convencer”, un pensamiento que perpetúa dinámicas peligrosas y de desigualdad en las relaciones.
Si queremos que las nuevas generaciones construyan relaciones más libres, igualitarias y respetuosas, debemos dejar de mirar hacia otro lado y empezar a actuar desde todos los frentes: hogar, escuela y sociedad. En Dale Una Vuelta, por ejemplo, trabajamos con colegios y familias desde la prevención, impartiendo cursos y talleres a docentes, alumnos, padres y madres.
El estudio se publicó antes de la entrada en vigor en Reino Unido el Online Safety Act, que exige la verificación de edad a los sitios con contenido sexual explícito. Sin embargo, la implementación no se ha visto libre de problemas diversos ya que los menores logran evadir los controles usando VPNs o accediendo desde plataformas donde los filtros no son eficaces.
Acciones propuestas en el informe del Reino Unido
El informe no solo muestra datos preocupantes sobre la exposición infantil a la pornografía, también ofrece un conjunto de propuestas para reducir los riesgos y proteger mejor a los niños y adolescentes frente a estos contenidos.
1. Verificación de edad más robusta: La recomendación más clara es que todas las plataformas que ofrezcan o difundan pornografía cuenten con sistemas de control de edad realmente eficaces. La idea es que no sea posible acceder con simples trucos, como usar una VPN, y que los filtros se mantengan actualizados ante nuevas formas de evasión.
2. Regular lo digital como lo físico: El informe subraya que la pornografía online debería estar sujeta a las mismas normas que regulan el contenido sexual fuera de internet. No debería existir un “doble estándar” que permita mostrar en la red lo que sería ilegal o inaceptable en otros formatos.
3. Eliminar contenidos violentos y degradantes: Una de las medidas más firmes es la prohibición de escenas que muestran estrangulamiento u otras formas de violencia sexual extrema. El objetivo es evitar que niños y adolescentes se familiaricen con prácticas dañinas y las normalicen como parte de la intimidad.
4. Fortalecer la educación sexual en las escuelas: La Children’s Commissioner insiste en la importancia de un currículo de relaciones, salud y educación sexual (RSHE) actualizado, con recursos y formación para los docentes. Se busca que los alumnos reciban información veraz, adaptada a su edad, que les permita diferenciar entre lo que ven en internet y lo que significa una relación sana.
5. Supervisión dentro de los centros educativos: El informe propone que la enseñanza de RSHE esté acompañada por figuras de protección infantil en cada escuela (Designated Safeguarding Leads), para asegurar que se imparta en un entorno seguro, sensible y respetuoso con las necesidades del alumnado.
6. Apoyo especializado para víctimas: Se recomienda garantizar que cualquier niño o niña que haya sufrido abuso sexual cuente con la ayuda de un defensor independiente y especializado, capaz de orientarlo en procesos legales y de apoyo emocional.
7. Crear un código de buenas prácticas: Finalmente, el informe plantea la necesidad de establecer un marco claro de actuación que obligue tanto a plataformas digitales como a instituciones educativas a priorizar siempre el interés superior de la infancia en sus decisiones.
«El aumento del uso de redes privadas virtuales (VPN) por parte de los niños en el Reino Unido desde la aplicación de la Ley de Seguridad en Internet es una verdadera preocupación», comenta Mary Sharpe, directora ejecutiva de The Reward Foundation. «Apoyamos cualquier medida que permita crear funciones de verificación de la edad en las VPN para cerrar esta brecha legal». The Reward Foundation es una organización británica que colabora con Dale Una Vuelta, y cuya finalidad es concienciar sobre el consumo de pornografía.
¿Qué se está haciendo en España?
Aunque los desafíos aún son muchos en España, se están dando avances significativos a nivel legal, social, educativo y tecnológico. En marzo de 2025 el Gobierno aprobó el proyecto de ley para la protección de menores en entornos digitales para proteger la privacidad y promover el bienestar de los niños y niñas, que se encuentra en fase de enmiendas. Además, se elevó la edad mínima para el consentimiento del tratamiento de datos personales de 14 a 16 años y se sigue trabajando en el desarrollo de la Cartera Digital Beta, la aplicación que permitirá la verificación de edad para el acceso a sitios con contenido explícito, y que durante estos meses se ha puesto en práctica en modo piloto en algunas plataformas de contenido.


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