La guerra, al desnudo

por | Sep 22, 2026 | Noticias | 0 Comentarios

Legalizar la pornografía para pagar una guerra. Así de directo y así de crudo. Drones a cambio de sexo. Las recientes noticias han vuelto a poner el foco en Ucrania, pero no porque un dron haya destrozado nuevamente una parte de la ciudad, ni porque la gente siga saliendo del país buscando refugios de paz. La prensa se ha hecho eco de una nueva propuesta para obtener recursos económicos: despenalizar la producción y distribución de pornografía. 

Cuando un país está en guerra, busca recursos económicos de cualquier forma. En Ucrania se han tomado en serio lo de «cualquier forma»: quieren dinero rápido a través de la venta del cuerpo de sus mujeres. Con 231 votos a favor, 8 en contra y 3 abstenciones el Parlamento ucraniano aprobó en julio una nueva iniciativa: elimina la responsabilidad penal por la producción y distribución de pornografía entre adultos que consienten.

El diputado Yaroslav Zhelezniak, presidente de la comisión de finanzas del Parlamento nacional ucraniano, ha pedido que a partir de ahora se tribute por los más de 25 millones de dólares al año que genera la producción de contenido sexual en el país y que hasta entonces ha sido perseguida por ilegal. Con esta iniciativa, el país se acerca a la legalización de la pornografía, aunque todavía falta una segunda lectura o ronda de votaciones.

Lo llamativo de esta situación no es la legalización o no de la pornografía. La producción y distribución, amparada en la libertad de expresión, está presente en muchos países, y es algo por tanto defendido por la ley, con algunas restricciones, como son la protección del menor, las horas y lugares de emisión, o los contenidos ilegales o no consensuados. Lo realmente inoportuno ha sido el momento y su débil justificación: la necesidad de dinero para comprar más armamento.

Money is money

Y el debate surge necesariamente, ¿es ético, legal, financiar una guerra con pornografía? De entrada, en un contexto en el que cada vez hay más mujeres solas, desesperadas, con la familia rota o alejada, y en muchos casos sin trabajo, esta iniciativa las deja en una situación de vulnerabilidad aún más grande. 

Zhelezniak sostiene que regular la producción y distribución de pornografía permitiría que las personas que se dedican a esta actividad puedan declarar sus ingresos y que el Estado pueda recaudar impuestos con los que podrían comprar hasta 30.000 drones. La prostitución de las mujeres para financiar una guerra. Así de crudo. Incorporar la industria sumergida de contenido sexual explícito a la economía legal y aumentar la recaudación fiscal en plena guerra con Rusia.

Los defensores de la reforma argumentan que mantener la pornografía dentro del ámbito penal fomenta un mercado clandestino y genera oportunidades para la corrupción policial y la extorsión, ¿pero con esto de verdad se podría disminuir la corrupción?, ¿no habrá otro tipo de corrupción que obligue a las mujeres a producir estos contenidos?

Actualmente, la producción, posesión o distribución de pornografía puede constituir un delito en Ucrania y conllevar penas de hasta siete años de prisión. Sin embargo, la industria de contenidos para adultos continúa funcionando y la aplicación de estas normas ha generado problemas de corrupción. Nada nuevo.

Una persona puede declarar sus ingresos y pagar impuestos por una actividad que, al mismo tiempo, puede ser considerada ilegal según la legislación actual sobre pornografía. Quienes no declaran sus ingresos pueden enfrentarse a problemas fiscales, mientras que quienes los declaran pueden llamar la atención de las autoridades sobre una actividad que continúa siendo penalmente perseguible.

OnlyFans, en el centro del debate

Según datos de Fenix International, la empresa británica propietaria de OnlyFans, facilitados a las autoridades fiscales ucranianas y publicados por The Wall Street Journal, alrededor de 7.900 ucranianos ganaron más de 131 millones de dólares durante 2023. Los datos hablan de una economía que se mueve fuera de los límites de la legalidad. 

Pero no es tan fácil ni tan bonito como lo pintan. OnlyFans se queda con 20% de los ingresos generados por las creadoras de contenido que muchas veces no están solas y tienen parejas o managers que gestionan y administran los recursos, acumulando en más de una ocasión gran parte de estos ingresos. Los problemas de trata, coacción, violencia y explotación sexual son evidentes. 

Problemas extremos llevan a buscar soluciones extremas, así Nastassia Nasko y Anastasiya Kuchmenko, una bielorrusa y la otra ucraniana, en marzo de 2022 intentaban conseguir ayuda para evacuar a una persona y bromearon con que enviarían una foto desnuda a quien consiguiera un coche. La respuesta fue inmediata y ambas transformaron aquella experiencia en una campaña organizada de recaudación de fondos conocida como TerOnlyFans que viene de “Territorial Defence” (defensa territorial) y OnlyFans que, aunque no tiene nada que ver con esta, se inspira en ella. 

Una persona realiza una donación a una causa relacionada con Ucrania, aporta el comprobante y recibe a cambio una fotografía erótica de quienes, en principio voluntarios, participan en la iniciativa. El proyecto se presenta como una iniciativa de voluntariado destinada a recaudar fondos para la defensa ucraniana. Cuando no tienes nada, parece que lo último que te queda por vender es tu cuerpo.

No todo está permitido

Aunque la propuesta de ley recrudece las penas por producción de material de abuso sexual infantil y la creación de contenido no consensuado, además de diversos tipos de contenido extremo, no queda del todo claro en qué va a terminar esta situación, pero el debate -y las votaciones- están abiertos. 

El principal problema radica en que es prácticamente imposible saber si las “creadoras de contenido” realmente lo hacen porque quieren o porque se ven coaccionadas por alguien más o por la extrema situación. 

Pongamos fin a la guerra del mejor modo posible, sin mezclar drones o tanques con prostitución o pornografía. Nunca fue una combinación ganadora para un país en general ni para su gente en particular.

 

Referencias: 

Cadena SER: “Legalizar la pornografía para conseguir 30.000 drones: la desesperación de Ucrania ante la falta de recursos para la guerra”

NDT World: “$25 Million, 30,000 Drones: Inside Ukraine’s Plan To Turn Porn Into War Cash”

The Wall Street Journal: Ukraine Considers Legalizing Porn Industry to Fund Its War Chest

Euro News: ‘Nudes for war effort’ campaign backs Ukrainian parliament’s porn legalisation bill

Aceprensa: ¿Porno por drones?

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